martes, abril 11, 2006

Permítanme incoherencias

No sé cómo empezar. Una vez me dijeron que siempre debía empezar por el principio. ¿Es necesario hacerlo siempre por el principio? No lo sé. Pero , al comenzar algo, ¿no estamos acaso en el inicio de ese algo? Entonces, ¿cómo diantres es posible comenzar sin que sea desde el principio? Pues, una vez más, todo depende de cómo enfoques el problema. I yo detesto eso.
Yo tiendo a unir el concepto sólamente con la médula del problema, y rara vez con su concepto. ¿Motivos? Siento que tengo algo que decir, y si logran aventurarse un poco más allá de la primera valla, notarán que no sé por donde empezar. [Por esta vez, el concepto dejémoslo en relación a lo que fomenta la perorata, no la perorata en sí. ]

Soledad. Ella, una vez más, se alza como mi bandera de lucha. Una vez más me cubre, me abriga, me protege, y toma de la mano a la Apatía, a el Rencor, a la Inmadurez, a la Tristeza, a la Duda i a la Conformidad. Mi bella dama, Soledad. Locura nunca es invitada a jugar, nunca es hablada por los demás, pero el hecho de que no hable y se mueva entre ellos sin ser mirada, no significa que no esté allí. Calma momentánea, felicidad intermitente. Tristeza mediocre, y vida patética. Personalidad infantil, actos inmaduros. Caídas memorables, errores horrendos, sonrisas de nieve, horrores e insultos, y verdades hirvientes.
Quise comer una manzana, pero esa canción, esa silueta, esavoz, me detienen. Quisiera ser un pez, para nadar, para escurrirme entre todos de manera eficaz, veloz inconciente, despreciable, frustrante. Quisiera amar como una vez amé.
¿Cómo satisfacer tu ira tal y como se desea manifestar, sin convertirte en lo que aborreces?
Mis impulsos, mis deseos, mi rabia, mi dolor, mis errores, su intolerancia i sus quejidos. Ellos y más, me demuestran la naturaleza vil y demoniaca del hombre -o almenos la mía-. Sí, tú puedes provocarme, puedes insultarme, puedes considerarme un pusilánime en denotación sexual i actitudinal, i verás mi rabia si eres atento. Verás mi dolor si ere sensible; Pero jamás verás lo que mi infantil fachada conserva, tal i como nadie concibe mis afirmaciones: soy un ser intrínsecamente malvado, sádico, cruel i despiadado.
Sólo le agradezco a mi crianza, a la vida que me tocó redimir, i al dolor que he tenido que recibir para comprender que no debo hacer sufrir. Sólo así logro apaciguar mis impulsos de sangre, mis deseos de dolor, mis negras visiones de la agonía de quien me provoca. La producción de sus sangrantes lacrimales.
Oh Dios. ¿Qué me motiva a esto? Sólo sé que tengo rabia. Estoy cansado. Cansado de tantas cosas, mi paciencia se agota, y quisiera que también lo hiciera así mi vida. Por su puesto, todos los días uno estámás cerca del fin de la conciencia, peroquisiera que mi fecha de caducidad fuese la de un vegetal. - Noble como vegetal tal vez debieran ser mis impulsos...pero no-

-ME GUSTA LA MARÍA FERNANDA...LA CHUBI, POR AHÍ NO MÁS...PERO LA FEÑA ES KIEN ME HACE SUSPIRAR-

1 comentario:

Elver Cruzila dijo...

empieza con el final como Tarantino. de repente es bueno escribir incoherencias y dejar que las palabras se conozcan y gueven entre ellas, algunas se acarician y carretean, otras definitivamente no encajan, esas son mal llamadas "incoherencias", pues en el arte todo es un revoltijo de colores, palabras, sonidos, etcéteras, etcéteras.
Dele no más.
Se despide atte, otro incoherente.