§oy de los que callan su sentir por temor. Mas quisiera saber a qué.
Quisisera saber qué decir cuando te veo aparecer de sorpresiva manera, iluminando mis ojos, callando mi lengua y cerrando mis oídos. Y haciéndome sonreír. Oh Dios, cómo quisera saber también el por qué.
Sepan ustedes, quienes leen esto, que mis oídos se abren de manera dócil al oír tu dulce voz, o su arrolladoramente suave sonrisa. Desearía que mi loca boca fría supiera decir más cosas que las estupideces que a diario digo, y que lograra algún día hacer lo que sólo en sueños le pueden dar. Quisiera que supiera decir que la idolatro; lo hermosa de su alma, que despide su piel; y la forma en que ilumina mi lóbrego semblante. Su pensar sosiega mis malas pasiones. Quisiera que mi piel aprendiera de memoria la suya, y que mis ojos descifraran y supieran decirle lo que estoy sintiendo por tí.
¿Es mucho pedir?
...
Qué más quisiera yo, que lo que me detiene fuese simple timidez y verguenza, pero tu situación actual es otro factor en mi patético silencio. No deseo y jamás he querido meterme entre parejas ya establecidas, razón por la cual mantendré mi silencio, y te adoraré a la distancia, sonriendo, amando esa bella silueta, que se insinúa de manera sensual, única, y se pasea frente a mis ocultos ojos, que fijos en aquella mochila verde están. Y estarán, mientras este sentimiento persista, a la distancia, en silencio. Y seguirán también si llegase el día de explayar mis nobles sentires hacia Ella, la bella. Aunque mis sentimientos sean fácilmente descifrados por quienes sepan mirar de manera eficiente, a quien sólo sabemirar y admirar, pero jamás ha sabido hablar.
§aludo§ para quien pase por aquí, en silencio. Y §aludo§ para quien mece mi cuna onírica, y motiva mi impulso dehoy para escribir: Ella, la bella.
lunes, abril 03, 2006
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